Elementos necesarios para la filtración por membrana

Las pruebas microbiológicas pueden ayudar a detener la propagación de gérmenes nocivos que podrían causar enfermedades mortales o graves. Algunos de los servicios de pruebas microbiológicas disponibles para ayudarle a mantener su hogar, centro sanitario o lugar de trabajo seguros y libres de patógenos causantes de enfermedades incluyen pruebas de alimentos, pruebas de agua, pruebas USP y pruebas farmacéuticas.

Copisa afirma que el principal riesgo en las industrias del agua, los alimentos y las bebidas es la exposición e ingestión de microorganismos patógenos, por lo que la medición de la cantidad de microbios es un indicador sanitario habitual y un componente del control de calidad en las aguas de proceso y los productos acabados. La técnica del filtro de membrana (MF) es una forma bien conocida de analizar el agua y otras muestras acuosas en busca de microorganismos. Tras una incubación adecuada, la porosidad uniforme de la membrana puede capturar microorganismos más grandes que el tamaño de un poro y producir colonias visibles.

¿Cómo se produce la filtración por membrana?

Al utilizar una bomba eléctrica para aplicar una presión diferencial a una muestra de agua, la tecnología de filtración por membrana atrapa en su superficie los microorganismos de tamaño superior al de los poros (45 mm). Las bacterias permanecen en la superficie de la membrana, mientras que los microorganismos más pequeños que el tamaño específico de los poros la atraviesan o son retenidos en su interior. A continuación, la membrana se transfiere a un medio selectivo, donde el intercambio metabólico y la incubación muestran el crecimiento de los microorganismos y las unidades formadoras de colonias. Este método consiste en filtrar los fluidos por medio de una membrana estéril, quedando los microorganismos presentes retenidos en la superficie del filtro. 

Cuando se procesa por este método y se disuelve en el diluyente adecuado, también se pueden evaluar los materiales solubles en agua. En una unidad de filtración compuesta por una base de soporte para la membrana, ésta debe permanecer debidamente apoyada. El dispositivo está hecho para permitir la introducción y filtración aséptica de la solución a filtrar. Además, permite la extracción aséptica de la membrana y su transmisión al medio de cultivo.

Una membrana con un tamaño de orificio de 45 mm y un borde hidrofóbico o de baja retención del producto es adecuada para las pruebas de esterilidad, a fin de reducir la inhibición microbiana de los residuos que puedan quedar retenidos en la membrana. Se puede utilizar una membrana sin borde hidrofóbico si el producto no tiene componentes inhibidores; sin embargo, debe ser humedecida primero antes de añadir la solución que contiene el producto. Para los líquidos acuosos, los aceites y las soluciones acuosas suaves, se emplean membranas de nitrato de celulosa; para las soluciones alcohólicas fuertes, se utilizan membranas de acetato de celulosa.


Equipo necesario

  • Membrana de nitrato de celulosa.
  • Frascos de cultivo.
  • Incubadora.
  • Membrana de éster de celulosa.
  • Caja petri.
  • Contador de colonias.

Ventajas 

  • Excelente reproducibilidad.
  • La obtención de resultados sólo requieren de un solo paso. 
  • Se pueden cambiar los filtros para varios medios. 
  • Se puede tratar una gran cantidad de agua para aumentar la sensibilidad del ensayo. 
  • Importante ahorro de tiempo. 
  • Posibilidad de realizar el filtrado in situ.